IMG_1884María Jesús Gisbert en la sala PIF del CIO el pasado 23 de enero. | Foto: Irene Moreno

Referentes como Hipatia de Alejandría o Gauss son, en buena parte, culpables de la pasión que María Jesús Gisbert (Bañeres, 1988) siente por las Matemáticas. A sus 30 años, acaba de defender su tesis doctoral con mención internacional y ahora disfruta de una beca postdoctoral en el CIO. Hoy nos ha atendido unos minutos en el instituto para hablar de la ciencia que tantas alegrías le ha dado.

Pregunta. ¿Qué le llevó a estudiar el grado de matemáticas?

Respuesta. Cuando estaba en bachiller dudaba entre hacer el grado en Matemáticas o algo más de letras, como Historia o Literatura, pero luego pensé que esas eran materias que podía estudiar por mi cuenta. En cambio, estudiar Matemáticas era un esfuerzo que a los 25 años o 30 no iba a hacer. Además, me gustaban las Matemáticas y se me daban bien, por eso las elegí.

P. Durante su etapa doctoral estuvo unos meses en Alemania. ¿Tienen una visión de las matemáticas muy diferente a la de España?

R. Estuve 3 meses en Berlín. Mi experiencia fue muy buena y productiva. Hubiera sido mejor sin la presión de tener que obtener resultados, debido a los plazos que tenía. La visión que tienen de las Matemáticas en Alemania es la misma que tenemos los españoles, pero desde mi punto de vista, allí tienen más facilidades o se potencia mucho más. Sí que es cierto que allí se mueven por proyectos. No tienen la visión estática de España con el funcionamiento docente o el funcionamiento de la universidad. Entonces, no entienden que tú consigas una plaza para siempre, sino que dependen de las contrataciones y hay más movilidad entre ellos. Pero lo que es a nivel de investigación no hay diferencias con España.

“En Alemania se mueven por proyectos. No tienen la visión estática de España con el funcionamiento docente o el funcionamiento de la universidad”

P. ¿Cómo ha cambiado su percepción de las matemáticas a lo largo de toda su etapa académica?

R. No es que haya cambiado en exceso la percepción porque cuando yo entré a la carrera ya sabía a lo que iba. No me pasó como a otras personas que piensan que solo van a ver números y luego todo son letras y teoremas. Cuando estudiaba bachiller, un profesor de matemáticas nos hizo una demostración: nos enseñó la simbología matemática y el procedimiento de cómo demostrar un resultado. Entonces, cuando llegué a la clase mi primer día de universidad, vi que era lo mismo que nos enseñó este profesor y me gustó, ya que era realmente lo que quería. En el máster y en el doctorado tampoco me ha cambiado mucho la visión de las matemáticas.

P. ¿Qué ha supuesto para usted lograr el grado como Doctora?

R. En mi caso, mi camino hasta doctorarme ha sido un poco distinto a los demás doctores, porque yo cuando terminé la licenciatura hice un máster de educación secundaria y después esperé un año a ver si salían oposiciones. Mientras tanto, me puse a estudiar idiomas. Cuando me metí al máster de investigación habían pasado dos años desde mi graduación en la Licenciatura. Yo competía en ese máster con gente que se acababa de graduar. Por eso, me supuso un esfuerzo sobremanera tener que investigar después de dos años sin estudiar. Además, como ese máster era con beca, por cada cuatrimestre tenía que demostrar que obtenía resultados. Tenía que sacar una buena media y rendir en las clases que se te imponían con la docencia. Entonces, fue mucha presión ponerme a estudiar a ese nivel. No ha sido fácil. Tuve que salir un poco de la zona de confort porque yo me mudé a Madrid para empezar de cero y luego tuve que dejar Madrid para seguir investigando en la UMH. Pero es una satisfacción saber que las cosas que he conseguido me las he ganado yo con mi esfuerzo.

P. ¿Recomendaría a los recién graduados en matemáticas seguir su mismo camino?

R. Yo les diría que si quieren hacer el doctorado lo hagan sí o sí con financiación, por su cuenta no. Porque si luego no consiguen algún contrato más estable en la universidad, no habrán tenido experiencia en otro tipo de trabajos para su currículum. Entonces, mi consejo es que lo hagan sí o sí con financiación de cara a méritos de trabajo. Luego tienen que tener en cuenta que puede salir bien o puede que tengan que irse al extranjero, ya que actualmente la cosa está complicada para trabajar en una universidad en España.

“No soy partidaria de que los institutos y las universidades opten porque ingenieros, arquitectos y químicos impartan matemáticas porque creo que para enseñar adecuadamente las matemáticas tienes que conocerlas bien”

P. ¿Quién ha sido la persona más influyente en el mundo de las matemáticas para usted?

R. A lo largo de los años me han marcado una serie de personas. Por ejemplo, aquel profesor de secundaria que me enseñó algunas fórmulas matemáticas como el existe o el para todo. Si evoluciono un poco más, yo diría que fue mi equipo de trabajo en la tesis, formado por Javi Toledo, María Josefa Cánovas y Juan Parra, porque son los que realmente me introdujeron en el mundo de la investigación. Además, me han dado buenos consejos y me han transmitido su pasión, su rigurosidad y la idea de que lo que realmente va a hablar de ti son tus trabajos y tus artículos.

c4870c0c-6c21-43ef-b7c1-a12bfcff8135-01María Jesús Gisbert se funde en un abrazo con Juan Aparicio, director del CIO, minutos después de finalizar la defensa de su tesis doctoral en el Edificio Torregaitán de la UMH. | Foto: Sixto Alonso 

P. ¿Y algún matemático o alguna matemática célebre que haya sido su referente?

R. De mujeres yo creo que el referente que tiene todo el mundo es Hipatia, que fue una pionera en esta ciencia. Además, también recuerdo un libro que leí en la carrera titulado La música de los números primos, de Marcus du Sautoy. Es un libro muy puntero de divulgación matemática que recomiendo que todo el mundo lea. Ese libro contaba la historia de muchos matemáticos famosos. El que más me impactó fue Gauss porque fue un matemático muy prolífero. Él ya vislumbraba cómo serían los números complejos, pero ocultó los resultados porque decía que el mundo no estaba preparado para entender esa enseñanza y decidió dedicarse a la astronomía. Años después de su muerte, su equipo publicó todos los descubrimientos que había hecho.

P. Cada vez son más los institutos y universidades que optan porque ingenieros, arquitectos o químicos, con una formación matemática mínima, impartan las clases. ¿Es partidaria de esta decisión?

R. Obviamente no soy partidaria porque creo que para enseñar adecuadamente las matemáticas tienes que conocerlas bien. Yo creo que esto ocurre por dos razones: la primera porque hubo varios años en los que no salían oposiciones en el área de Matemáticas. Durante esos años los recién licenciados tenían que hacer algo con su vida y se iban por el camino empresarial. Y en el momento que tu abres un camino por otro lado es muy difícil dejar esa estabilidad o ese puesto de trabajo en una empresa. A lo largo de estos años, el riesgo de suspender la oposición y el sacrificio de estudiar para obtener una plaza de funcionario en la educación secundaria han ocasionado que muchos matemáticos opten por trabajar en una empresa. Y aún más en estos años en los que ha crecido la oferta para matemáticos en empresas. Si trabajas en una multinacional, es un camino en el que puedes ganar más dinero y en el que se sale de la rutina porque viajas y puedes hacer algo de investigación, según el proyecto en el que estés metido. Por eso, la opción de ser profesor de secundaria es menos atractiva para los matemáticos, aunque las oposiciones siempre son una opción presente.

“El problema es que durante el tiempo que dejas de investigar para dar a luz o darle el pecho a tu hijo no puedes avanzar en tus trabajos”

P. ¿Y qué hay de las mujeres en esta ciencia? Francisco Marcellán nos contó recientemente que solo hay un 20% de catedráticas matemáticas en España…

R. Mi promoción estaba muy compensada, éramos mitad y mitad. Creo que el motivo de ese porcentaje es que para ser catedrática tienes que pasar por los otros niveles de acreditación y necesitas méritos. Pero, ¿cómo sigues consiguiendo esos méritos si paras tus investigaciones 5 años para ser madre? No es que haya discriminación como tal. Y se puede conciliar bien la vida familiar. El problema es que durante el tiempo que dejas de investigar para dar a luz o darle el pecho a tu hijo no puedes avanzar en tus trabajos. Pero yo no he visto discriminación, a una mujer en un congreso se le respeta igual que a un hombre. Esas son las dificultades que yo me planteo y no solo en la vida universitaria, porque en el mundo de la empresa sabes que si quieres posicionarte no te puedes retrasar. Por eso algunas mujeres prefieren atrasar la maternidad.

P. Actualmente está impartiendo clases de Estadística en el Doble Grado en Comunicación Audiovisual y Periodismo de la UMH. ¿Cree que los medios de comunicación hacen una buena cobertura informativa del área de las matemáticas?

R. No, en absoluto. Creo que faltan muchas más noticias de divulgación matemática en los medios de comunicación. Esto es algo que están moviendo muy bien en el CIO y en el ICMAT, pero no llega al resto de la sociedad. Creo que hay mucha gente que no entiende muy bien qué hacemos los matemáticos y que aún se piensa que los matemáticos somos un poco frikis o raros y hay mucho desconocimiento del mundo de la investigación, de lo que es ser doctor en matemáticas o que vayas a congresos. Creo que la gente entiende más lo que es ir a un congreso de medicina, pero hay que acercar un poco más a la sociedad y a las empresas la investigación en el área de las Matemáticas para que entiendan lo que les puede aportar.

“Creo que faltan muchas más noticias de divulgación matemática en los medios de comunicación”

P. ¿Qué mejoras propone usted?

R. Por ejemplo, se podrían usar más las redes sociales para la divulgación científica y enviar noticias a los medios de comunicación para que se publiquen más cosas. Creo que la clave está en que se muevan las redes sociales para hacer llegar al resto otras cosas que les puedan interesar.

P. Como becaria postdoctoral, ¿qué futuro laboral vislumbra tanto dentro como fuera de España?

R. Fuera de España hay más posibilidades porque, en realidad, todas las opciones postdoctorales que a mí me llegan son para el extranjero. Dentro de España hay varios caminos si los buscas, pero tienes que pelearlo. Tienes que jugar con los plazos, tienes que jugar con las incompatibilidades entre las ayudas, pedir un poco de todo y arriesgarte.