Instituto de Investigación CIO de la Universidad Miguel Hernández de Elche conmemora el 200 aniversario de Florence Nightingale en el Día Internacional de la Mujer Matemática. A través de sus principales redes sociales, el CIO recuerda las principales aportaciones de la enfermera y estadística nacida el 12 de mayo del 1820. Para ello, el CIO en su cuenta de Twitter realizará un hilo con su biografía y, además, ha elaborado una web acerca de este personaje tan querido por todos los matemáticos y matemáticas.

El 12 de mayo es una oportunidad para que toda la sociedad, y en particular la comunidad matemática, celebre el papel de las mujeres en las matemáticas. La celebración tiene lugar todos los años en todo el mundo, con el objetivo de inspirar a las mujeres de todas partes a celebrar sus logros en matemáticas y alentar un ambiente de trabajo abierto, acogedor e inclusivo para todos y todas. El grupo de coordinación de la iniciativa del 12 de mayo incluye representantes de las Mujeres Europeas en Matemáticas y otras asociaciones destacadas a nivel nacional e internacional.

Florence Nightingale nació el 12 de mayo de 1820 en Florencia, en el seno de una familia acomodada. Murió el 13 de agosto de 1910, a los 90 años, en Londres. Nightingale fue enfermera, pero sus aportes a la estadística fueron realmente notables. Cada 12 de mayo, y coincidiendo con el aniversario de la fecha de su nacimiento, se celebra el Día Internacional de la Enfermería. El año 2010, en el centenerio de su muerte, fue declarado Año Internacional de la Enfermería y se reivindicó la relevancia de Florence Nightingale en la historia. 

Florence Nightingale decidió que debía dedicarse a la enfermería en 1837, cuando se lo anunció a su familia después de lo que ella consideraba una “llamada divina”. Su familia se opuso totalmente, ya que en aquella época la profesión de enfermera (o cuidadora) estaba asociada a gente de la clase trabajadora. A pesar de ello, Nightingale se formó como enfermera en Alemania en 1850. 

Durante años, de manera autodidacta viajó y se convirtió en una experta gracias a sus visitas a los centros sanitarios que de los lugares que visitaba. Gracias a esto, en 1853 asumió el cargo de superintendente en el Instituto para el Cuidado de Señoras Enfermas, puesto que ocupó hasta 1954.

Enfermera en el frente

Todo cambió cuando Sidney Herbert (conocido de la familia Nightingale y Secretario de Guerra de Gran Bretaña) solicitó la ayuda de Florence en 1854 en el frente de la Guerra de Crimea (1853-1856), ya que las enfermedades estaban diezmando al ejército británico. Florence y otras 38 enfermeras voluntarias partieron al hospital militar de Scutari (Turquía). Fue la primera vez que se permitió a mujeres servir oficialmente en el ejército. 

Durante el conflicto, el diario The Times decribió a Florence así: “Sin exageración alguna es un «ángel guardián» en estos hospitales, y mientras su grácil figura se desliza silenciosamente por los corredores, la cara del desdichado se suaviza con gratitud a la vista de ella. Cuando todos los oficiales médicos se han retirado ya y el silencio y la oscuridad descienden sobre tantos postrados dolientes, puede observársela sola, con una pequeña lámpara en su mano, efectuando sus solitarias rondas”. La imagen de ella con la lámpara apareció así en muchos diarios, lo que hizo que se ganara el apoyo de mucha gente. Su trabajo para mejorar las condiciones del hospital de Scutari fue aplaudido por la prensa y por el público. 

Una vez terminada la guerra en 1856, Florence (que había contraído fiebre tifoidea en Crimea) solicitó una audiencia con la reina Victoria para convencerla de la necesidad de aplicar medidas de higiene en los centros sanitarios. Unos meses más tarde, se abrió una investigación sobre lo acontecido en la guerra, investigación en la que los apuntes tomados por Nightingale fueron clave para fomentar las medidas preventivas que se aplicaron posteriormente.

Florence Nightingale, mujer matemática y estadística

Florence Nigthtingale ha pasado también a la historia por sus aportaciones en matemáticas y estadística. En 1849 pidió poder estudiar matemáticas, algo a lo que su madre se negó, ya que pensaba que el destino de su hija era el matrimonio. Su padre, que tenía gusto por las matemáticas y así se lo transmitió a su hija, también se negó diciéndole que estudiara algo más apropiado para una mujer. Al final, accedieron y Florence pudo estudiar matemáticas. Nightingale aprendió aritmética, geometría y álgebra. Antes de dedicarse plenamente a la enfermería, tuteló a niños y niñas en estas áreas.

Cuando Florence trabajó como enfermera en el hospital de campaña en Scutari en la guerra de Crimea, se dio cuenta de que si la tasa de mortalidad era de 1.174 por cada 10.000 soldados, 1.023 de ellos morían debido a enfermedades infecciosas. Cuando regresó a Londres, se dedicó a ordenar sus pruebas sobre la mala gestión de los hospitales y a reunir estadísticas de mortalidad. Su objetivo era demostrar que los soldados fallecían a causa de las malas condiciones sanitarias del hospital y eran muertas que podían ser evitadas.

El Diagrama de la Rosa

Para convencer al gobierno de que había que aplicar reformas, pensó que lo mejor era mostrar los datos gráficamente, y no en tablas como era habitual. De este modo, creó el Diagrama de la Rosa, el cual posteriormente se conoce matemáticamente como el Diagrama del área polar

La explicación que añadió Nightingale a dicho gráfico dice lo siguiente: “Cada una de las áreas azules, rojas y las secciones negras, están medidas utilizando el centro como vértice común. Las secciones azules medidas desde el centro del círculo representan, área por área, las muertes por enfermedades cimóticas, desde prevenibles hasta mitigables. Las secciones rojas medidas desde el centro representan las muertes por heridas. Las secciones negras medidas desde el centro representan las muertes por otras causas. La línea negra que cruza el triángulo rojo en noviembre de 1854, marca el límite de las muertes debidas a todas las otras causas durante ese mes. En octubre de 1854 y abril de 1855, el área negra coincidió con el rojo. En enero y febrero de 1855, el azul coincidió con el negro. Las áreas completas pueden compararse siguiendo las líneas limítrofes del azul, el rojo y el negro.”

En dicho gráfico, se mostró que la proporción de muertes por enfermedad (sectores azules) decrecían cuando Nightingale adoptó una serie de medidas de higiene en el hospital. Concretamente, habían bajado un 99% en un año tras la labor de la comisión sanitaria de 1855. Así, ella demostró que, si se realizaban los cambios pertinentes, las muertes masivas en los hospitales se podían minimizar. El poder de este Diagrama convenció al gobierno, que se puso manos a la obra con las reformas.

Desde la perspectiva de la estadística, el Diagrama de la Rosa fue algo muy novedoso, ya que en él se representaban tres variables: el tiempo (cada sector es un mes), el número de muertes (el área del sector) y la causa de la muerte (color). Hasta aquel momento, los gráficos más comunes eran de barras o sectores y solo con una o dos variables.

Últimos años

En sus últimos años de vida, Florence Nightingale realizó un exhaustivo informe estadístico acerca de las condiciones sanitarias en la India, promoviendo que se introdujeran mejoras en la atención sanitaria y el servicio de salud pública del país. Así, entre 1858 y 1859 presionó con éxito al gobierno británico para el establecimiento de una Comisión Real para tratar la situación de la India. Dos años después redactó un informe para la comisión, y completó su propio estudio en 1863. Después de diez años de reformas sanitarias, en 1873, Florence informó que la mortalidad entre los soldados en la India disminuyó de 69 a 19 por cada mil.

Su reconocimiento como estadística llegó cuando le nombraron miembro de la Royal Statistician Society en 1858, siendo así la primera mujer en conseguir dicho cargo. En 1874 se convirtió en miembro honorífico de la American Statistical Association. En 1883, recibió la Real Cruz Roja por parte de la reina. En 1907, el rey Eduardo VII le concedió la Orden del Mérito, siendo la primera mujer a la que fue dispensado dicho honor. En 1908, se le entregaron las llaves de la ciudad de Londres. Dos años más tarde, Florence Nightingale murió en dicha ciudad.